BIOGRAFÍA

 

El primer disco de 30 Seconds to Mars, homónimo, fue producido por Bob Ezrin y Brian Virtue y vendió cerca de 100.000 copias. La banda sonaba adrenalizada y matizada, balanceando guitarras fuertes con hímnicas líneas vocales y sintetizadores orgánicos apuntando a lo electrónico. El nombre de la banda, tiene que ver con la acelerada sociedad en que vivimos, sugiere un escape que está tan cercano que podríamos llegar en segundos. Pero no es ciencia ficción. Las canciones de 30 Seconds to Mars son historias verdaderas y momentos reales que dan cuenta de experiencias humanas. En cuanto a la lírica, sus canciones están llenas de metáforas e instantes de fantasía que atrapan la imaginación.


30 Seconds to Mars se retiró a los aislados y grandes cielos de la ciudad de Wyoming para grabar el disco. La banda y Ezrin, escogieron un almacén abandonado de 15.000 acres y buscaron la locación precisa donde pudieran aumentar su sonido. Comenzó un intenso período de pre-producción, donde hubo una minuciosa y casi obsesiva revisión de cerca de 50 canciones. Después de un período de caos inicial, floreció una provechosa relación entre los músicos y el productor que los condujo a una recompensante atmósfera de trabajo. La frontera expandida ayudó a alimentar la imaginación y la ejecución. Aunque las canciones ya estaban escritas, no se dejó nada sin tocar y fueron dándoles masaje cuadro por cuadro con distinguidos riffs de guitarra y tonos que fueron esculpidos hasta la última nota para lograr su objetivo.


Mientras el significado de sus canciones está dedicado a sus propias búsquedas, 30 Seconds to Mars está involucrado en la búsqueda de producir por ellos mismos algo único entre tanta música desechable en el mundo de hoy, algo con profundidad y sustancia, finalmente, el trabajo es construir.


La gira para este álbum comenzó el 2002 y terminó a mediados de 2003. Incluso antes de que el disco saliera a la venta, Puddle of Mudd, tomó la inusual decisión de invitar a 30 Seconds to Mars a abrir su tour de 6 semanas, en la primavera de 2002, a pesar de que eran unos desconocidos y nadie había oído aún su música en la radio.


< Matt Wachter se unió a la banda como bajista y tecladista en el 2001. Después de varios guitarristas (los dos primeros guitarristas de la banda, Kevin Drake y Solon Bixler, dejaron el grupo debido a temas relacionados con el tour), los tres (Wachter y los hermanos Leto) audicionaron a Tomo Milicevic para enlistarlo en la banda en el 2003. Tomo estuvo antes en una banda llamada "MORPHIC".


El segundo álbum de la banda, A Beautiful Lie, salió a la venta el 30 de Agosto de 2005. Para este esfuerzo, la banda viajó (en el transcurso de 3 años) a cuatro continentes, incluyendo 5 países diferentes, para perfeccionar su sonido. El disco fue producido por Josh Abraham, que también produjo a Orgy, Velvet Revolver y a Linkin Park.


Jared dice: "en el primer disco, creé un mundo detrás del cual esconderse. Con A Beautiful Lie, era tiempo de acercarse más a lo personal que a lo cerebral. Aunque este disco sigue repleto de elementos conceptuales e ideas temáticas, finalmente está más envuelto alrededor del corazón que de la cabeza. Se trata de la honestidad brutal, de crecer, de cambiar. En una mirada increíblemente íntima a una vida que ha llegado a un punto decisivo. Un viaje emocional muy crudo. Una historia de vida, amor, muerte, dolor, diversión y pasión. De lo que significa ser humano."


En pos de ser líricamente más directo, A Beautiful Lie ha sufrido también una transformación musical. Los pasajes progresivos de múltiples tracks, han sido reemplazados por impactantes construcciones y algunos toques de eclectisismo enfocado a complementar la honestidad de las letras. "Queríamos enfocarnos en el interior de la canción", dice Jared. "Cortar cualquier cosa extraña. Mantener su verdad ante todo. Para nosotros, no se trataba de cuánto más le podíamos agregar, sino cuánto la podíamos minimizar. Eso fue el comienzo de muchísimos cambios. Trabajé muy duro para crear algo verdaderamente especial y diferente a lo del primer tiempo, en cuanto a sonido y concepto. El primer CD siempre será así, no importa lo que suceda, pero para seguir adelante tienes que dejar algunas cosas detrás. Eso no es siempre algo fácil de hacer, en algunas ocasiones es el nacimiento de algo nuevo y la muerte de algo viejo".


Los resultados son trascendentales. El primer sencillo, "Attack" es una dinámica expresión de renacimiento y renovación que nos presenta teclados energéticos, enormes, guitarras abrasivas, voces infecciosas, que se pasean desde un doloroso y afligido llanto a un íntimo susurro. "The Kill", es más reflexiva, maneja con belleza y complejidad las guitarras y un ritmo primario que raya en lo épico y un hímnico estribillo, y está "Was it a dream?" que es una experiencia íntima, melódica y surrealista, tocada con un ritmo de ánimo redolente como el de The Cure o U2.


"Necesitábamos que este álbum fuera algo que nos reseteara", dice Leto. "A pesar de lo orgullosos que estamos por los esfuerzos previos, quise destruir el primer disco para hacer el segundo. Lo último que queremos, es hacer el mismo disco dos veces".


"Fue importante para hacerlo, estar accesibles emocionalmente, y también desnudarnos", dice el hermano de Jared, el baterista Shannon Leto, "necesitábamos que este disco sonara genuino y honesto".


Una dramática transformación, generalmente implica un precio y 30 Seconds to Mars no es la excepción. Los cambios musicales y letrísticos que resuenan durante A beautiful Lie, reflejan los algunas veces dolorosos progresos de Jared y sus compañeros de banda antes y durante la creación del disco.


"Hubo muchos cambios intensos en nosotros durante la realización de este proyecto, personal y artísticamente", dice Jared. "El cambio fue un tema importante este tiempo y puedes sentirlo. Sin embargo, a pesar de lo oscuros y reflexivos que pueden llegar a ser algunos momentos de este CD, siempre hay una gran sensación de optimismo y celebración. Fue una batalla. En ese sentido, se trata de ganar una guerra. Ir a la guerra contigo mismo y ganar".


"Cuando hicimos la gira del album anterior, íbamos a la guerra cada noche", agrega Shannon, "tocamos en acerca de 300 shows y eventualmente ganamos esa batalla. Ahora que lo conseguimos, este disco tiene más que ver con continuar, crecer y hacer buenas canciones de verdad".


Jared comenzó a escribir A beautiful Lie durante la gira debut de la banda, y finalmente terminó escribiendo el album en 5 países diferentes, en 4 continentes y grabando entre Los Angeles, Nueva York y Sudáfrica. El track que da título al disco y otras tres canciones fueron compuestas en Cape Town, Sudáfrica y los miembros de la banda se reunieron ahí para trabajar en los temas. Ese fue el tiempo en que Jared eligió el título del disco.


"Estaba viviendo en una casa con vista al océano y era arrobadoramente hermoso", explica, "pero a pesar de eso, había una gran contradicción entre la belleza de la naturaleza y la destrucción del hombre. He visto eso a través de todos mis viajes por el mundo, desde Asia a Europa y también en casa. Esto me hizo pensar acerca de las contradicciones de la vida, las elecciones que nos hacen creer en algo a costa de otra cosa, desde una relación hasta unirte a la guerra. Pero hay algo increíblemente inspirador, optimista y romántico al hacer elecciones. Especialmente si consideramos que sin importar qué, todos elegimos colectivamente para seguir adelante".


Los hermanos Leto se reunieron por primera vez con el guitarrista Tomo Milicevic y Matt Wachter en el estudio, que ya habían participado en la primera gira de la banda con el album 30 Seconds to Mars. En aquel disco, Jared grabó todas las guitarras, bajos y algunos sintetizadores y voz, con Shannon tocando la batería, pero en esta oportunidad venía un camino de colaboración en el desarrollo, lo que fue nuevo y excitante, pero también todo un reto. Finalmente, fue una colaboración reconfortante y productiva.


"En un comienzo no estábamos muy seguros de cuál sería nuestro rol", dice Milicevic, "pero quedó definido con el correr del tiempo. Jared nos traería las canciones y nosotros podríamos ayudar a darles forma según fueran llegando, lo que no siempre fue algo fácil. Pienso que el "mantra" de este disco debería ser: "De una gran pelea se consigue gran arte".


"Fue un poco extraño tener a otras personas involucradas en el proceso, porque puedo llegar a ser muy protector de mi música", admite Jared, "en el pasado, fue muy difícil para mí dejar que otra gente participara, porque era una experiencia demasiado especial, privada y personal, para mí y para mi hermano. Ahora, por primera vez, tenemos un grupo de cuatro personas que tienen la misma visión, comparten los mismos gustos y sueños, y es increíble, porque trabajamos muy bien juntos"